DÍA 9 TÚ SÍ QUE VALES

Hoy nos levantamos con los nervios a flor de piel porque sabemos que es el último día de campa. Tenemos que aprovechar cada segundo, y aún teníamos que responder a algunas de las demandas de nuestros chicos, porque nos comprometimos a escucharles, así que aunque nos pese un poco hoy hemos comenzado el día con el famoso Fornite. Pero los monitores queríamos aprovechar la ocasión así que pensamos que lo ideal era ofrecer una actividad tan divertida que demostrase a los chicos que es mucho más divertido participar con tus amigos en una experiencia real que a través de lo virtual.

Todos comenzamos con un trozo de tela enganchado a nuestro cuerpo, es nuestra vida, si nos la quitan estaremos eliminados del juego durante unos minutos. El objetivo es ganar el máximo de puntos, podemos hacerlo pillando a los compañeros o encontrando objetos. Si pillamos a alguien ganamos dos puntos, si encontramos una piedra con forma de corazón 10 puntos, un envoltorio de helado 5 puntos (y aprovechamos para reciclar y limpiar el campo), un garbanzo 15 puntos etc. Cuando hemos conseguido los objetos podemos ir a la banca, allí los monitores los intercambian por tarjetas de colores, por ejemplo una tarjeta naranja equivale a un botiquín así que si nos pillan podremos curarnos.

El terreno está dividido en varias zonas, algunas de ellas son zonas seguras donde podemos refugiarnos, pero para entrar en ellas necesitamos tarjetas azules.

Cada participante ha escogido su estrategia, algunos más defensivos y otros más temerarios, pero al final se lo han pasado genial y les hemos ofrecido una alternativa de ocio mucho más interesante.

Cuando ha acabado el juego nos hemos reunido para ver lo que hemos creado a través de todos estos días en los talleres. Los compañeros del reciclaje textil nos han dejado muy sorprendidos con sus creaciones, desde ropa hasta muñecos, cojines, bolsos…Los actores del taller de teatro han estado ensañando con mucho esmero su obra de teatro sobre Harry Potter y la verdad es que nos ha encantado. Hemos visto también las coreografías del taller de baile…y viendo tanto talento ha comenzado la preparación de una de las actividades que más nos gusta del campa, el gran show del ¡Tú sí que vales! Cada participante elige algo que le apetezca hacer, algo que se le de bien, algo que pueda aportar al resto del equipo y durante todo el día prepara su actuación. Muchos necesitamos a los compañeros para hacer nuestras creaciones, ofrecemos ayuda y nos dejamos ayudar porque a estas alturas ya nos conocemos mucho y sabemos cuáles son los puntos fuertes y débiles de cada uno.

Tenemos actores, cantantes, bailarines, pintores, raperos, monologistas, presentadores, poetas…

Durante todo el día hemos combinado piscina, pantano, juego libre y la preparación del show, algunos estábamos muy nerviosos y nos daba miedo el pánico escénico, pero a estas alturas de campa ya no hay emoción que no podamos regular. Hemos trabajado algunas estrategias de control, y sobre todo nos hemos convencido de que estamos entre amigos y de que tenemos muchísimas cosas buenas que mostrar.

La velada ha sido todo un éxito, entre ánimos y aplausos nuestros chicos han visto cómo su autoestima y su seguridad crecían tras cada felicitación de sus compañeros.

Los monitores les mirábamos con una sensación agridulce, nos acordábamos de aquellos que los primeros días se escondían detrás de nosotros por pura vergüenza, y ahora tenemos la suerte de verles ser ellos mismos en un escenario. Sabemos que esto llega a su fin, pero también sabemos que aunque parezca mentira nuestros chicos han crecido mucho durante estos diez días.

Cerramos la noche con la fiesta final, bailes, abrazos promesas, amores de verano…pero sobre todo con mucha emoción. Mañana volvemos a nuestras casas, con nuestras familias y claro que tenemos ganas de verlas pero por otro lado durante estos 10 días nuestro campa también ha sido un hogar, y nuestros compis una gran familia.