DÍA 8 SALAMANCA

¡Hoy tenemos excursión, nos vamos a Salamanca! Estábamos emocionados porque muchos de nosotros no conocíamos la ciudad y nuestros monis han comenzado el día contándonos un montón de curiosidades históricas.

Nos montamos en el bus y comienza la aventura. Para conocer la ciudad nos hemos dividido en grupos pequeños, pero no iba a ser tan fácil, a medida que recorríamos Salamanca teníamos que conseguir una serie de pruebas muy difíciles que nos han puesto nuestros monis. En la galería de fotos tenéis todas las pruebas que hemos tenido que superar. La verdad es que menos mal que durante todos estos días de campa nos hemos entrenado en cosas como habilidades sociales, baile, orientación etc. porque si no hubiese sido casi imposible.

Algunas de las pruebas estaban basadas en la historia de la ciudad, hemos tenido que encontrar la rana de la universidad o conseguir que algún adulto nos explicase quién es Carmen Martin Gaite.

También teníamos que hacernos fotos con mayores de 70 años, y esto de preguntar la edad había que hacerlo con mucha sutileza. Nos hemos sentado en un sillón de peluquería, conseguido que los estudiantes bailasen, hacer obras de teatro con la gente de la calle, disfrazarles, encontrar un hermano gemelo… Hasta hemos comprado cosas por un céntimo y conseguido que nos den el ticket.

Nos ha costado un poco más encontrar un menú por 9 ,90…aquí todo era un poco caro, pero tenemos recursos y si no hay menú a ese precio pues usamos nuestras dotes de persuasión y conseguimos que cambien el precio en la pizarra el tiempo justo para hacernos la foto. Y es que después de todo, la picaresca también está permitida.

Lo hemos hecho tan bien que ni los concejales han podido resistirse a hacerse una foto con nosotros. Casi nos hemos hecho famosos en Salamanca.

Solo uno de nuestros grupos ha conseguido superar todas las pruebas a lo largo del día, y como premio han ganado una cena de lujo al aire libre, y paseo en hydropedal a la luz de la luna.

Nuestros chicos se lo han pasado genial y sobre todo nos han demostrado que cada día ganan más confianza en ellos mismos. Cuando se proponen algo no hay quien les pare, trabajan en equipo, se cuidan, piensan diferentes estrategias para conseguir sus objetivos. Es una maravilla ver cómo se desenvuelven.

Hemos tenido un rato de tiempo libre en Salamanca, para comprarnos algún capricho y descansar antes de volver al campamento.

Ha sido un día muy intenso, hemos conquistado la ciudad y a sus gentes y si cabe nos hemos unido más entre nosotros. Por eso por la noche les hemos propuesto hacer una velada un poco más tranquila basada en las emociones, en cómo nos sentíamos en la recta final del campamento, qué cosas nos habían ayudado los primeros días, qué compañeros nos habían sorprendido más.

No os imagináis lo que hemos llorado, ha sido mágico ver cómo los chicos se abrían emocionalmente a reconocer que al principio no querían venir, el miedo de los primeros minutos, lo agradecidos que estaban a las primeras personas que les habían acogido…Han hablado de lo que han aprendido estos días, algunos hasta han pedido disculpas por algún comportamiento durante estos días.

Muchos de ellos hablaban, con otras palabras, de la importancia del sentido de pertenencia. De repente se han visto formando parte de un grupo, de igual a igual. Y agradecían mucho el estar en un entorno en el que no se les juzgue continuamente.

También resaltaban que nunca habían estado en un grupo tan diverso, y reconocían que en otro contexto nunca se hubiesen relacionado con algunos de los compañeros que luego han resultado ser los mejores amigos.

No podemos estas más orgullosos, porque al final ellos han construido una zona de confort, un reducto del mundo en el que durante al menos 10 días puedes ser y sentir sin tapujos, sin miedos, dejando la vergüenza a un lado y con la certeza de que van a poder, y sobre todo de que si no pueden, no pasa nada, porque los compis siguen estando ahí y seguiremos intentándolo.

Hoy nos vamos a la cama tremendamente orgullosos y dispuestos a aprovechar los últimos días de campa.